viernes, 12 de enero de 2018

La mirada eterna

La figura esbelta, de afilada punta, geometría cónica que jamás muta. Su delgadez rectilínea alberga una fina herramienta. El artista siente la sedosa capa de su superficie irisada, que lo acompaña en la tarea de comenzar su obra. Piel con piel, humana con madera. Se establece un vínculo de extraña naturaleza. La caricia genera movimientos precisos, giros y líneas rectas que conforman la estructura de la durmiente estampa. 
Todavía sueña, todavía evoca la imaginación dispersa. Pero sigue su andadura, traza y une áreas y curvas, y consigue finalizar una instantánea perfecta.

La pulcritud virginal de la lámina, sin sombras ni puntos que desfiguren su brillante pátina, queda rota y satisfecha. Los grises acompañan con distinta intensidad y el negro, rotundo, se apodera del filo de la imagen y la separa del albo fondo, donde descansará eterna.

El artista transforma su excitación en calma, pues observa con orgullo la rotundidad de su obra Respira, sosiega, y en un instante destila su creatividad certera. La ilustración refleja la imagen de una bella y singular doncella. De sonrisa leve, y de larga melena cuya timidez impide mirar afuera. No es capaz de contemplar a su hacedor. Así ha sido la voluntad que la ha retratado con timidez y pena.

Pero el pintor precisa contemplar su mirada eterna. Y decide ofrecerle un espejo, una estrella. Lo diseña oval, cual cuento de cenicienta. Y así, al fin, sus miradas se cruzan, intensas, lentas. La doncella destila dignidad y decencia. Lo mira altiva, sin miedo, expuesta. Y él cae rendido en tal perspectiva, fulminado por la pena. Y por saber que jamás podrá encontrar una mujer como ella.


miércoles, 10 de enero de 2018

¿Cómo que a qué huelen las nubes? - Mi crónica de lectura

Tras la lectura de Rosa de los vientos, Nina Peña se convirtió en una de mis escritoras favoritas. Así que la lectura de ¿Cómo que a qué huelen las nubes? era un obligado deleite al que me lancé este principio de año.

Tiene esta novela muchos puntos para gustarme: la estructura a cuatro voces, la historia familiar, el viaje de las hermanas a Escocia, el descubrimiento de unas cartas escritas en papel… además de la forma de narrativa que Nina posee que te atrapa desde el primer momento como si las páginas de sus libros tuviesen manos que se entrelazaran con las tuyas y no te dejasen soltarlo.
Pero esta novela (que escribió antes de Rosa de los vientos) tiene algo más. 

Ofrece una visión más unilateral del feminismo, tiene un posicionamiento de su autora que otorga también a sus personajes. Un posicionamiento en el que la figura del hombre como pareja sale malparado, y en el que la mujer busca crear su propio destino sin necesidad de que ello deba ir acompañado necesariamente por una vida en pareja.

Nada que objetar a este posicionamiento, pero cuando se hace de forma tan explícita siempre me planteo un juego y es rehacer el texto leído cambiando los géneros y viendo si, en ese caso, sería tan válido como en la forma en que se ha escrito o si, por el contrario, sería más criticable.
Nina escribe esta novela con más diálogo que Rosa de los vientos. Eso le da más rapidez, más agilidad, y aunque no mencione en cada línea del mismo quién está hablando, no es necesario pues se puede entender sin problema quién es cada persona que participa en él, por ser tan clara la voz de cada hermana.

Pero Nina eleva el discurso en esta novela muy por encima de todo lo que acabo de escribir, nos invita a hurgar en valores fundamentales, filosóficos, del ser humano. Nos obliga a recapacitar sobre la lealtad, sobre la sinceridad en lo que cada uno creemos íntimamente, sobre el amor verdadero, y lo que él determina en nuestras vidas, y sobre el oscurantismo de los secretos que, sin ser aireados, terminan pudriéndose generando dolor y tristeza.

Esta novela está protagonizada por cuatro hermanas, pero cualquiera de nosotros lectores, hombres incluidos por supuesto, podemos identificar episodios de nuestra vida, anécdotas y situaciones que nos han pasado y conflictos que hemos tenido que afrontar porque la vida de las cuatro es un compendio de la vida misma, sin tapujos, sin velos ni florituras literarias. Ellas son un reflejo de nuestra vida. Espe, María, Fe y Pity tienen vidas muy diferentes, nos muestran posicionamientos vivenciales dispares pero tan creíbles, tan realistas que podemos identificarlos cerca de nuestras vidas y es ese realismo en mi opinión el que confiere a esta novela su enorme atractivo.

Ha sido un buen comienzo de año lector. Nina, una vez más me ha capturado en su historia y una vez terminada la segunda novela que leo suya puedo confesar que soy ya, un incondicional lector, para todo lo que escriba.

Así que aquí me quedo esperando, huérfano de nueva novela, Nina… Te espero.


lunes, 8 de enero de 2018

ESCRITORES SINGULARES-31: J. DOMÍNGUEZ-MACIZO


J. Domínguez-Macizo es un ESCRITOR SINGULAR. Lo descubrí con su primera novela titulada Los chicos del parque, a través de un “instagramer” que había también recomendado la mía, ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí?

Jordi ha escrito una novela cruda, realista, sin medias tintas, sin velos que maquillen la realidad de sus personajes, sin autocensura ni hipocresía, utilizando un lenguaje inmediato, de la calle, del mundo en el que viven sus protagonistas, sin eufemismos ni metafóras.

Creo que es lo mejor de su novela, la forma en la que se enfrenta a un mundo muchas veces oculto, por lo que todavía de tabú tiene. Y Jordi lo hace sin complejos, como lo haría alguien de dentro, del mundo de la prostitución masculina, de la corrupción política, de la inmigración marginal y lo dota de una trama de novela negra que engancha desde el principio, que intriga, que indigna por momentos y que satisface por completo al terminarla.

El erotismo se explicita en sexo monetario, terrible y a la vez real, formando parte en algunos casos de una doble vida, que puede romper su oscurantismo en cualquier momento.

A continuación comparto con todos vosotros, lectores, un fragmento de Los chicos del parque que seguro os animará a leerla completa.

Y para que conozcáis un poquito más a su autor, una breve entrevista a continuación.

FRAGMENTO LOS CHICOS DEL PARQUE
(puede leerse entero aquí:

Sábado 23:45
Mario consultó su reloj y aceleró la marcha al llegar al punto más alto de la inclinada calle, justo donde la selva urbanita se fundía con los orígenes silvestres de la ciudad. Quince minutos separaban aquella bochornosa noche de sábado de su conversión a madrugada de domingo estival. Con ayuda de un par de atajos, ganó tiempo y se plantó frente a la fuente de corte modernista, el emblemático punto de encuentro desde el que siempre daba el pistoletazo de salida a las jornadas nocturnas junto a sus dos colegas, Adrián y César. Aquella noche, solo el primero estaba siendo fiel a la cita. Mario emitió una sentida disculpa por su cuarto de hora de retraso. Adrián aceptó sus argumentos con desidia, no tanto motivada por la tardanza de su amigo, sino más bien por la falta de movimiento que había observado en la zona y que le llevaba a intuir que los buenos clientes no proliferarían esa noche. Mario aportó optimismo a la conversación, pidiendo a su colega menos preocupación y más calma y paciencia, pues “las noches de verano siempre tardan en tener un buen arranque”. Tras el consejo, preguntó por César. La tercera pieza del grupo seguía sin aparecer.
–No vendrá ahora. Me llamó hace un rato para decirme que se le había adelantado un cliente. Y como es una buena pasta, se reunirá con nosotros más tarde –explicó Adrián.
–¡Qué dura es la vida de chapero! –dijo Mario con mofa–. Subamos, entonces.
Se adentraron en la oscura falda de la montaña, como si de dos inocentes personajes de un relato de los hermanos Grimm se tratara, salvo que en ambos casos, la pérdida de inocencia se había producido hacía años, cuando el despertar sexual de los chicos se tiñó de un marcado sentido comercial.
El de Mario se originó en su época de universitario. Pocos meses después del inicio de sus clases de segundo de Magisterio, sus padres decidieron cambiar los aires urbanos por los de un pueblo dormitorio del área metropolitana y le acomodaron en un pequeño piso del centro con todos los gastos pagados, a cambio de recibir buenos resultados académicos. La subvencionada independencia propició que Mario optara por buscar una fuente de ingresos, extra y rápida, que cubriera sus gastos y caprichos. La encontró en sus primeras escapadas nocturnas, en las que pudo comprobar que había hombres dispuestos a pagar por compañía. Las espontáneas insinuaciones, que en un principio le resultaron ofensivas, acabaron calando en él y transformaron su mentalidad naíf hasta hacerle consciente del potencial negocio que se erigía ante sus narices. Las suculentas ofertas recibidas en bares pasaron a ser servicios exprés en saunas, y, de ahí, desencadenaron en una dedicación plena en el parque.
La llegada de Adrián al sector se produjo cuando, siendo adolescente, vivió en primera persona el divorcio de sus padres. Su posición neutral se desgastó paulatinamente hasta conducirle a culparse a sí mismo por la sucesión de disputas y descalificaciones protagonizadas por sus progenitores. La desesperación y la impotencia por verse en tierra de nadie le proporcionaron la mecha en la que prendió su predilección por el dinero fácil. Su nuevo afán constituyó la única salida eficiente para alejarse del quebrado entorno familiar para siempre. Por ello, abandonó sus estudios de secundaria y traficó con éxtasis en las discotecas de ambiente de la ciudad hasta que agotó la impunidad que le otorgaba su menoría de edad. El día que estrenó sus dieciocho se regaló una visita al parque, que, hasta entonces, solo conocía de oído. Con el descubrimiento de los tejemanejes de aquel ecosistema, cambió de rumbo profesional y caché.
Mario y Adrián se estrenaron en aquel paraje el mismo año. Sendos debuts se realizaron con pocas semanas de diferencia, lo que facilitó que desarrollaran una camaradería con rapidez. La conexión desembocó en una relación casi fraternal con los meses, sobre todo para Adrián, quien convirtió a su nuevo compañero en un confidente y en un punto de referencia y apoyo para el funcionamiento de su vida diaria. Cualquier decisión que debiera tomar, previamente la consultaba con Mario, ya fuera la aceptación de un trabajo, el alquiler de una habitación o la compra de unos pantalones. Lo que menos soportaba Mario de su compañero era su afición por cogerle prestadas prendas de ropa sin previo aviso.
La expedición prosiguió y el dúo se convirtió en meras sombras. Adrián lideraba el paseo con su metro setenta y cinco de altura, cabello rubio, ojos verdes y faz imberbe. Mario seguía sus pasos con una carcasa cinco centímetros menor que la de su acompañante, una barba de dos días y pelo y ojos castaños. La discordancia estética era muy beneficiosa para el negocio, pues evitaba que representaran una feroz competencia el uno para el otro. Tan marcadas diferencias suponían que cada uno tuviera su público. Ergo, todo eran ventajas.

ENTREVISTA SINGULAR

1.- Aunque ya eres un autor publicado, si te dieran la posibilidad de publicar una novela con una gran editorial ¿sobre qué tema te gustaría escribirla?
La ambición.

2.- Imagino que como buen escritor que eres serás también un gran lector, ¿en qué momento del día te gusta más leer?
Por la tarde.

3.- He podido disfrutar de la lectura de tu primera novela, Los chicos del parque, que pronto reseñaré en este mismo blog. Cuando escribes, ¿qué temas o situaciones te inspiran? O sea, ¿Cómo te enfrentas al folio en blanco?
Me inspira todo lo que veo a mi alrededor, tanto el comportamiento humano como los escenarios. Y también juega un papel muy importante la información que aparece en los medios: política y sucesos, principalmente. Siempre tomo notas en varios cuadernos- ideas, bocetos, me hago un mapa con la vida de cada personaje, los lugares que frecuenta, etc.- y luego vuelco todo ello en el folio en blanco.

Continuando con Los chicos del parque, creo que la novela es muy potente, desde el tema que aborda con un lenguaje claro y realista, ¿tuviste en algún momento, durante su escritura, la tentación de auto-censurarte en algunas escenas o lenguaje utilizado? ¿Quizá no tú, pero la editorial te “animó” a esa pequeña censura? ¿Puedes confesarlo si fue así?
No ha habido censura de ningún tipo. Ediciones Carena ha respetado la totalidad del texto. Desde el primer momento,  tenía claro que quería escribir una novela negra que tuviera un enclave urbano y unos personajes que, digamos, se salieran de la norma en lo que a ficción se refiere.  Lo digo porque los personajes homosexuales generalmente aparecen retratados desde una perspectiva o muy cómica o muy trágica. Pero, yo no me había encontrado con protagonistas gays que fuesen fríos, calculadores y racistas. Y como los hay en la vida real, he querido ponerlos en primera línea para, de algún modo, acabar con la idea de que todos los gays son sensibles, saben escuchar, son más solidarios, etc,.

4.- ¿Qué te acompaña cuando lees? ¿Y cuando escribes?
Música. LOS CHICOS DEL PARQUE surgió a raíz de escuchar 3 canciones: Big In Japan, de Alphaville; Bad Girl, de Madonna y Who Is It, de Michael Jackson. Cada vez que las escuchaba en mis cascos, se podría decir que hacía mi propio videoclip en mi cabeza. Las imágenes que mi mente proyectaba al oír la letra de esos temas son algunas de las escenas de la novela.

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Hay tal marasmo de novelas, libros de escritores noveles y ediciones clásicas que es muy difícil filtrar y decidir qué es lo que leemos. En tu caso, ¿qué es lo primero en lo que te fijas para decidir leer un libro?
Lo primero es saber qué me apetece, qué género. Y luego, siempre me leo las sinopsis. Si me interesa, lo cojo. Lo que nunca he hecho- y espero no hacerlo- es juzgar un libro por su portada. Lamentablemente, sé que hay mucha gente que lo hace con LOS CHICOS DEL PARQUE, a pesar de estar en el siglo XXI.

6.- Vivimos en el mundo de la hiperconexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
Sí, las que más uso son Facebook e Instagram. Twitter no me gusta tanto. De todas formas, debo admitir que tengo una relación amor-odio con todas ellas, y, por esa razón, intento hacer un consumo responsable. Intento que el contenido tenga sustancia y un cierto carácter profesional, no quiero que mis perfiles sean un minutaje de mi vida. Ya sabes, contar cosas como: me acabo de despertar, ahora me meto en el baño, ahora salgo del baño, ahora voy a desayunar, ahora se me ha roto una uña, etc. No me identifico con ese uso porque no creo que a nadie le importe lo que hago a cada segundo. Prefiero pensar que la gente disfruta más con sus propias vidas que con la mía.
Por otro lado, aunque las redes son una plataforma muy buena para la promoción y tienen un gran impacto inmediato, pero también son muy limitadas y no pueden constituir nunca nuestra única fuente de información porque, para empezar, carecen de toda objetividad.

7.- ¿Eres escritor de día o de noche?
Depende de la inspiración. Hay partes de LOS CHICOS DEL PARQUE que se escribieron por la mañana y otras, de madrugada.

8.- Aparte de la literatura, ¿qué otras artes te gustan? Cuéntanos un poquito cuáles y por qué (si es que hay un porqué).
Soy muy aficionado a la música, siempre estoy escuchando algo. Es lo que más me inspira y también me gustaría escribir letras para vocalistas a los que admiro. Es más, la música es el principal motivo por el que me fui a vivir a Londres. Allí grabé maquetas y actué. Por desgracia, no cuajó lo suficiente para iniciar una carrera. Pero, como dicen los ingleses, nunca digas nunca.  

9.- Te pido ahora unas respuestas rápidas

a) ¿Nos recomiendas un libro? Rebelión en la Granja.

b) Un personaje literario que sea inspirador para ti. Bastian (La Historia Interminable)- nunca matéis al niño que lleváis dentro.

c) ¿Qué género literario te apasiona más? Suspense.

d) ¿Eres de radio o de televisión? TV

e) ¿Mar o montaña? Ambos.

f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes. Una muerte inesperada.

g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular. Imposible elegir un único tema, tengo miles. Como artista, Madonna.

10.- Para terminar, me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
Atardecer con música.

11.- Pregunta extra: ¿Nos puedes adelantar algo de tu próximo proyecto, si es que estás ya metido en alguno?

Estoy metido de lleno en la traducción al inglés de LOS CHICOS DEL PARQUE. Además, tengo entre manos dos proyectos. Uno es un texto cómico y el otro, un nuevo thriller.

viernes, 5 de enero de 2018

CARMEN CAPDEVILA - o asomarse a una evocación

El pasado miércoles acudí a la inauguración de la exposición que la pintora castellonense Carmen Capdevila Calvo ofreció en el Casino antiguo de Castellón.

Siempre que acudo a una exposición de pintura lo hago cargado con un pequeño saquito de envidia sana, esa que me anima a algún día hacer lo propio, si llego a tener una producción pictórica suficiente y con un mínimo de calidad.
En el caso de Carmen, va sobrada de ambas: una producción extensísima realizada durante años y una calidad por encima de toda duda.

Sus cuadros, te detienen, paralizan tu mirada frente a ellos. Poseen una fuerza difícil de describir, es como la atracción de un imán que te mantiene cara a cara, como si te hablasen, como si establecieses un diálogo sereno con sus trazos, mientras te explican por qué fueron creados como son, por qué quieren expresar lo que expresan y durante ese proceso, tu mente es transportada a una evocación muy personal, a un recuerdo frente a alguno de ellos, a un deseo, frente a otros y también a recuerdos lejanos o próximos.

Son cuadros evocadores de experiencias propias, de paisajes conocidos o de escenas soñadas. Son abstracción pura, disfrazada de paisajismo figurativo. La tímida intuición de edificios o lugares reconocibles bajo la pátina de abstracción tan magníficamente elaborada constituyen la clave de la calidad y de la magia de los cuadros de Carmen.

Quiero quedarme en una de sus playas. Quiero asomarme a una de sus ventanas. Quiero fundirme en su cuadro más abstracto porque eso me fundirá en una evocación soñadora y única que me transportará al mundo de las sensaciones.

Quiero mirar en sus cuadros y ver todo aquello que me hace sentir bien. Todo lo que siempre he recordado con cariño y todo lo que Carmen ha conseguido reavivar con sus lienzos. Algo que pocas artistas pueden alcanzar, fundir arte y espíritu, técnica y sentimiento.

Gracias, Carmen por tu exposición, por tu oficio y por tu inconmensurable talento.

Y a continuación un par de vídeos de la exposición multitudinaria

https://vimeo.com/249813096
https://vimeo.com/249813149