martes, 15 de mayo de 2018

ESCRITORES SINGULARES-46: PAZ MONSERRAT

Paz Monserrat es una ESCRITORA SINGULAR. Conocí a Paz en la VII Microquedada relatista de Zaragoza, mi primera quedada con escritores de relatos que supuso una gran experiencia y que luego he repetido.

Gracias a Paz conocí también a Editorial Nazarí, con quienes publiqué mi primera novela ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? Así pues compartimos editorial. Ella con un fantástico libro de relatos, titulado Hormonautas, una mirada relatista de una mujer de ciencia y docencia.

La escritura de Paz deambula entre las reacciones humanas y la cotidianidad, de lo más cercano y real de nuestra propia vida. Por eso sus relatos son tan auténticos.

A continuación comparto con todos vosotros, lectores, un relato sutil, de delicada alegoría entomológica hacia los comportamientos más encontrados del ser humano.

Y para que conozcáis un poquito más a esta autora, una breve entrevista a continuación.

MARIPOSAS NOCTURNAS
En un oscuro café del centro, un hombre y una mujer acaban de sentarse en la esquina de la barra del bar. La mujer lo observa con curiosidad. El ventilador gruñe en lo alto.
El hombre se despliega en su propia exposición. Pareciera que teje una tela con sus palabras. Se explica a sí mismo desde los orígenes, muestra los mapas de su itinerario vital: detalles de la infancia,  viajes  y servicio militar. Utiliza aumentativos para realzar sus hazañas, diminutivos para disimular sus errores. Dibuja su perfil con precisión. Inocentemente se entrega a la meticulosa exhibición de sus vísceras, la piel transparente, los ojos brillantes.
Suenan las doce de la noche, el calor sigue siendo pegajoso.
La mujer lo empieza a observar con la mirada aburrida de un entomólogo que acaba de tropezarse otra vez con una especie de lo más vulgar, un insecto enredado bajo la crisálida que él mismo ha urdido.
Mira el reloj, otro ciclo se ha completado. Se levanta y lo abandona en su metamorfosis inversa de mariposa a oruga. El aire caliente, entretenido por el ventilador, contempla la escena.

ENTREVISTA SINGULAR
1.- Si te dieran la posibilidad de publicar una novela con una gran editorial ¿sobre qué tema te gustaría escribirla?
No tengo ni el aliento, ni el tesón, ni la disponibilidad de tiempo para construir una novela. Si la escribiera probablemente sería una sucesión de relatos encadenados. ¿Temas?: la familia, la complejidad de las relaciones, la naturaleza, o la frontera entre lo racional y lo imaginario. Como ves, temas tan generales e inabarcables que haré bien en seguir no planteándome escribir una novela sobre ellos. Mejor pequeñas píldoras impresionistas en forma de cuento.

2.- Imagino que como buena escritora que eres serás también una gran lectora, ¿en qué momento del día te gusta más leer?
Más que la hora del día, me gusta leer en momentos en los que nada ni nadie reclame mi atención durante un periodo de tiempo: viajes en tren, mañanas libres sola en casa, salas de espera en aeropuertos o en consultas de médicos…pequeñas cápsulas de aislamiento. En estos lugares me siento protegida y sin remordimientos de conciencia por no estar haciendo algo útil. En el día a día intento intercalar estos espacios entre otras tareas más prácticas (la casa, la preparación de clases o el trabajo…). Pero necesito los dos ámbitos, creo que no podría dedicarme todo el tiempo a escribir desconectada del mundo, ni tampoco solamente al trabajo y las obligaciones. Es un equilibrio complicado y frágil, pero crucial para mi forma de funcionar.  

3.- Espero poder disfrutar muy pronto de tu libro de relatos Hormonautas, publicado con Editorial Nazarí (editorial que compartimos). Cuando escribes, ¿qué temas o situaciones te inspiran? O sea, ¿Cómo te enfrentas al folio en blanco?
No me enfrento. Lo miro fijamente y le pregunto si en el poco tiempo que disponemos juntos vamos a llegar a algún acuerdo. Si no me responde sigo escribiendo en mi cabeza mientras paseo o me ducho, o apunto una frase ininteligible en alguna las libretitas que voy perdiendo por la casa y por los bolsos. Me inspiro en lo más cotidiano, aunque intento mezclarlo en mi cabeza con algún toque exótico que me transporte a otros mundos (de esos que están contenidos en este).

4.- ¿Qué te acompaña cuando lees? ¿Y cuando escribes?
Me suelen acompañar mis dos galgos echados a los pies del sofá donde leo, con sus miradas intermitentes de somnolienta admiración. Cuando escribo nos trasladamos los tres al estudio. Y después nos damos un paseo (en el que, a veces, sigo escribiendo en mi cabeza).

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Hay tal marasmo de novelas, libros de escritores noveles y ediciones clásicas que es muy difícil filtrar y decidir qué es lo que leemos. En tu caso, ¿qué es lo primero en lo que te fijas para decidir leer un libro?
Si el libro es de una autora estadounidense o canadiense que escribe relato corto y viene avalada por una buena crítica,  me lanzo de cabeza a la librería o a la biblioteca. Tengo debilidad por ellas, no sé por qué.  En este momento en mi mesilla de noche conviven los cuentos de Edith Pearlman, Andrea Barrett, Joy Wiliams y Margaret Drabble  (ésta última inglesa). Esperan que les toque el turno muy educadamente, porque siempre me aseguro de que sean grandes damas. Me interesa mucho la visión de estas escritoras que narran desde dentro la vida cotidiana de las mujeres. 

6.- Vivimos en el mundo de la hiperconexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
Sí, me paso un par de veces al día por Facebook, aunque estoy tratando de “quitarme” lentamente.  O al menos intentando dosificarme,  porque a veces cuando me sumerjo un rato largo me produce una especie de hartazgo parecido al que ocurre cuando te lees una revista del corazón entera (alguna vez lo he intentado en alguna peluquería y es una sensación tremenda, como de intoxicación) o cuando sigues comiendo después de sentirte saciada.
También tengo unos cuantos blogs: uno para mis escritos y otros para trabajar con los alumnos. Este formato me parece menos desquiciante,  porque no es tan inmediato y se parece más a invitar a tu casa a quien quiera molestarse en venir a hacer una discreta visita (en contraste con el Facebook que sería como salir al patio o al bar).  Yo me muevo mejor en las distancias cortas, en petit comité y en los ambientes tranquilos, así que el blog me parece algo  ya casi decimonónico muy adaptado a mi  manera de ser y a mi ritmo de producción.

7.- ¿Eres escritora de día o de noche?
De día. Soy de biorritmos diurnos. Por la tarde y noche prefiero leer. En realidad esto último lo practico más que escribir, porque durante el día dedico mi energía a otras cosas. Aunque es cierto que cuando tengo una idea a punto de caramelo y es fin de semana me convierto en un ser intratable que no distingue el día de la noche. Me encierro y desaparezco de la escena hasta que acaba el parto de la idea y la criatura tiene todo lo que necesita para sobrevivir. Mi familia podría dar fe de estas “desapariciones” repentinas. Todos saben cocinar, por suerte.

8.- Aparte de la literatura, ¿qué otras artes te gustan? Cuéntanos un poquito cuáles y por qué (si es que hay un porqué).
Me admiran algunas cosas que veo hacer a otros y que a mí me parecen inalcanzables: dibujar a mano alzada, tocar bien un instrumento, improvisar un discurso,  conmover actuando, escribir poemas como la Szymborska o cuentos como Truman Capote.

9.- Te pido ahora unas respuestas rápidas

a) ¿Nos recomiendas un libro? Las pequeñas virtudes, de Natalia Ginzburg.

b) Un personaje literario que sea inspirador para ti. Pues esta pregunta me resulta difícil, así que preferiría no hacerlo, como Bartlebly el escribiente.

c) ¿Qué género literario te apasiona más? El relato corto y la buena divulgación científica.

d) ¿Eres de radio o de televisión? De libros. Y de manera cíclica -con un periodo de retorno de un par de meses- de series vistas de un tirón.

e) ¿Mar o montaña? Mar en invierno, montaña en verano. Bosque, sobre todo soy de bosque. Y también de isla volcánica. 

f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes.
El otro día escuché, en una charla sobre nutrición, un concepto que no conocía: “ La maldición de Moctezuma”,  unas molestias intestinales que sufren los turistas norteamericanos cuando se van un fin de semana a México a atiborrarse de comida local,  que sus intestinos rechazan por cantidad y por composición. En cambio, parece ser que los españoles -supongo que muy a pesar de Moctezuma- tenemos una microbiota  más parecida a la de los mexicanos, capaz de asimilar mejor los alimentos sabrosos y picantes de lo que consiguen hacer sus vecinos del norte, sobre los que actualmente cae la maldición. Moctezuma se divierte desde el Más Allá con su venganza, destinada a quien corresponda en cada momento. Me pareció divertido verlo así.

g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular Angie, de los Rolling Stones

10.- Para terminar, me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
Tarde de sofá con lectura y galgos a mis pies, y después paseo por un bosque con alguien con quien no necesite esforzarme en ser algo que no soy.